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Cómo hablar con los niños sobre temas sexuales

In Education, Hispanic/Latino, Prevention on August 22, 2011 at 6:58 am

Como padre o madre, usted controla periódicamente y cuida la salud física de su hijo. Cuando su hija tiene fiebre, no duda en tomarle la temperatura cada dos horas. El control constante le permite saber cómo se siente y si su estado mejora o no. Como educador y asesor sexual de su hijo, debe utilizar un enfoque similar. Debe controlar regularmente lo que su hijo ve, escucha y se pregunta sobre el sexo. También debe mantenerse informado acerca de qué información los “expertos” recomiendan debería discutir con sus hijos y a qué edades, así como también tener en claro qué valores y mensajes morales sobre el sexo les impartirá a sus hijos.

Los padres deben comunicar el tipo de información adecuada: no solo los aspectos técnicos del comportamiento sexual, sino también la orientación necesaria para controlar la presión de los compañeros. Los siguientes temas deben formar parte de la discusión.

Masturbación. O es tolerante o se opone a ella. Si es tolerante, asegúrese de que sus hijos comprendan que los autoriza a masturbarse. Lo más probable es que su primera oportunidad para hacerlo sea durante un momento de enseñanza, cuando encuentre a sus hijos estimulando sus genitales, lo cual puede ser bastante común a los cuatro, cinco o seis años. Su respuesta puede ser: “Veo que te estás tocando el pene/la vagina. ¿Te hace sentir bien? A mamá/papá no le molesta que lo hagas, pero es un comportamiento privado que solamente debe hacerse en la habitación”. Los objetivos principales son darle su autorización (impartir sus valores), intensificar la comprensión de que es un comportamiento privado y estructurar una forma privada de involucrarse en este comportamiento. Si su hijo tiene entre 5 ó 6 años, no se sorprenda si le lleva un tiempo aprender el concepto de privacidad. Lograr la tarea del desarrollo de la modestia sexual no sucede de repente. Si sus creencias personales o religiosas hacen que se oponga a la masturbación, considere que deberá ser flexible con sus hijos cuando los vea hacerlo. Recuerde que casi todos los niños se masturban, ya sea que estemos de acuerdo o no. El rechazo de este comportamiento puede generar sentimientos de trasgresión y culpa. Y los sentimientos de culpa, particularmente si se generan a partir de una sanción religiosa, pueden ser abrumadores. Sin embargo, si debe decir no, intente decir algo como: “Cuando te veo masturbarte, me siento incómodo. Nuestra religión nos enseña que no debemos hacerlo. Sé que se siente bien al hacerlo. No puedo detenerte, pero espero que intentes evitarlo”. Si no está seguro de qué es apropiado y tiene problemas para decidirse sobre la masturbación, vaya hasta la biblioteca y busque más información al respecto.

Relaciones sexuales y embarazos. La mayoría de los niños de 8 años se alegran al saber que un espermatozoide de un hombre se une a óvulo de una mujer para producir una nueva vida. No se preocupe porque quizás no tengan la capacidad para comprender plenamente el concepto de espermatozoide y óvulo, siempre que siente las bases a partir de la verdad. Defina qué son el útero, el pene, los testículos y explique qué son el espermatozoide y el óvulo. En su mayoría, los niños pequeños aceptarán esto como un hecho.

Después de los 8 años, los niños comienzan a querer saber cómo el espermatozoide se encuentra con el óvulo. Esto no quiere decir que los niños más pequeños no pregunten al respecto. Independientemente de si el niño tiene 6, 7 u 8 años, básicamente hay solo una respuesta principal. “El hombre coloca el pene en la vagina de la mujer y los espermatozoides salen de los testículos”. Este también es buen momento para compartir sus valores sobre este comportamiento. Uno podría decir: “Solo los adultos que sienten un gran amor mutuo hacen esto”. Además, como a los 8 ó 9 años, los padres pueden incorporar el concepto de que las relaciones sexuales pueden darse por razones que no sean tener bebés. “Los adultos también pueden tener sexo para demostrar que se aman mucho”. No dude en agregar más detalles si su hijo se los pide, pero no hable de posiciones, orgasmo, etc. Todavía no es necesario que sepan sobre eso.

Los padres también deben estar atentos y reconocer las diferentes formas en que se puede tener un bebé. Los niños pueden preguntar sobre los “bebés de probeta” o cómo las parejas homosexuales pueden ser padres, por lo que los padres deben estar lo suficientemente informados para dar explicaciones claras. Las discusiones periódicas sobre las relaciones homosexuales o lésbicas se prolongarán en el tiempo hasta que finalmente los niños desarrollen tolerancia y comprensión al respecto. Los padres deben comprender que las discusiones medidas sobre la intimidad sexual con nuestros niños son necesarias. Si bien necesitamos determinar a qué edad comenzaremos con las charlas sobre las relaciones sexuales con nuestros niños, nuestras charlas deben ser progresivas. Intente hablar con su hijo sobre lo que usted considera que necesita saber en el momento y comience a avanzar desde ahí, paso a paso. No es necesario que planifique esto mental y anticipadamente.

Sexo oral.El sexo oral, en realidad, es sexo y nuestros adolescentes deben saberlo. Si bien hay escasas investigaciones empíricas sobre el tema, desde un punto de vista anecdótico, pareciera que actualmente el sexo oral está ganando popularidad entre los adolescentes. Escucho hablar de él a los adolescentes de nuestras escuelas medias así como también a colegas preocupados. En general, no es necesario abordar esto con los niños menores de 10 años a menos que lo planteen. Sin embargo, hace varios años, algunos padres me consultaron en la escuela sobre sus hijos de 7 años que se preguntaban sobre “esa señora que besaba las partes íntimas del presidente”. Estaban impactados y no sabían qué hacer. Mi consejo fue que reconocieran sus preguntas y dijeran algo como: “También escuché eso en la televisión. Por extraño que parezca, algunos adultos que se aman hacen eso. No hablamos de esto públicamente, pero me alegra que me lo preguntaras”.

Para los niños de 10 años y más, este tema debe discutirse en relación con su significado como un acto importante de amor y compromiso. Siempre se debe abordar la información errónea. Los adolescentes dicen: “No es realmente sexo, no puedes quedar embarazada ni tampoco contagiarte de VIH”. “No, no se puede quedar embarazada, ¿pero los otros dos? Piénsenlo nuevamente”.

Amor, empatía, respeto, confianza y compromiso.Lo más importante que puede hacer cuando discuta sobre sexo con sus hijos es incorporar estos valores a las discusiones. Cuando hable sobre bebés con sus hijos que van a primer grado, incluya información sobre los componentes emocionales involucrados en el acto de tener bebés, es decir, padres que comparten sentimientos de amor muy fuertes y un compromiso mutuo ante la llegada de un niño. Los niños mayores que van a la escuela primaria pueden preguntar si mamá y papá tienen sexo. Este es un buen momento para hablar sobre su amor mutuo y la decisión conjunta de tener un bebé como expresión de ese amor. “Dos adultos nunca deben tener sexo a menos que se amen mutuamente”. Para cuando los niños llegan a 5.º grado, cualquier discusión sobre el sexo con sus hijos debería incluir ejemplos concretos, siempre que sea posible, sobre el compromiso emocional de una pareja como prerrequisito para tener sexo. Aproveche las oportunidades de enseñar diariamente. Si está viendo una novela y 15 minutos después de que 2 personas se conocieron están uno encima del otro en un sofá, dígale a su hijo de 9 años: “Sabes, no acepto ese comportamiento, porque no tiene sentido. Ni siquiera se conocen; entonces, ¿cómo saben que se aman?”. Luego, continúe con una discusión sobre el verdadero significado del amor y sobre la forma en que las relaciones y el compromiso progresan. Aprender sobre estas cualidades, lo que significan, lo que representan y cómo se las reconoce, toma un tiempo y esfuerzo considerables para trabajar en el tema de las relaciones con diferentes personas, incluso más que la propia vida.

Prevención del abuso sexual. Debido a factores tales como la edad más temprana en que los niños comienzan a interesarse por el sexo y la incidencia del abuso sexual, la educación sobre los comportamientos sexuales adecuados y los límites se torna cada vez más importante. La prevención del abuso sexual debe hacerse con anticipación, como parte de una discusión más amplia sobre temas como las partes del cuerpo y los límites entre lo privado y lo público. Al igual que aprender a cruzar la calle, la capacidad de un niño de generalizar lo que aprende sobre la prevención del abuso en las situaciones de la vida real probablemente llevará tiempo. En consecuencia, los padres deben discutir las estrategias de prevención periódicamente con sus hijos y deben personalizar la discusión para adaptarla a la edad del niño. Además de discutir la forma en que los adultos pueden abusar sexualmente de los niños, es igualmente importante hablar con los niños sobre la forma en que algunos niños pueden abusar de otros niños. Cuando se habla con niños de 6 años, resulta útil decirles: “Algunas veces otros niños intentarán tocar tus partes íntimas. A veces lo hacen porque intentan llamar la atención, a veces para fastidiarte o a veces porque no comprenden que te hace sentir incómodo”. Al llegar a 5.º grado, continuar con la discusión sobre cómo los adultos u otros niños pueden abusar de otros, comienza a convertirse en una comprensión del acoso sexual y del uso de la violencia.

Las escuelas intermedias están desbordadas de todo tipo de acoso. Los niños acosan a las niñas, las niñas acosan a los niños, los niños acosan a los niños y las niñas acosan a las niñas. También hay un acoso importante de estudiantes gay, lesbianas y transexuales. El mensaje adulto es simple: “No hay lugar para ningún comportamiento, acción ni palabras que no sean aceptadas o deseada por los demás. Si no estás seguro de cómo otra persona tomará tu acción, ¡no lo hagas!”. Entonces, si su hija de 10 años le cuenta sobre un comentario obsceno o sexualmente inapropiado que un compañero le hizo a ella, dígale: “Me alegra que me lo hayas dicho. Nos aseguraremos de que esto no continúe. Hablaré con el director. Este niño necesita comprender que sus palabras son incorrectas e hirientes”.

En conclusión

Los padres son los modelos de roles de sus hijos, quienes aprenden respeto, confianza y compromiso emocional con la familia. Los padres pueden y deben ser la fuente más influyente en las vidas de sus hijos con respeto a cómo se comportan sexual y socialmente. Lamentablemente, muy a menudo los medios de comunicación y los compañeros son las fuentes de influencia. Piense en todos los diferentes mensajes sexuales a los que están expuestos los niños diariamente, imágenes de personas casi desnudas en las revistas, imágenes sexuales en Internet o en una película, charlas sexuales entre amigos y compañeros, observar cómo los compañeros y adultos expresan su sexualidad, el cartel sexy en un edificio. Los mensajes sexuales están en todos lados y nuestros hijos están expuestos a ellos diariamente. Ahora, imagínese a sus hijos sentados a la mesa. Por cada mensaje sexual al cual están expuestos, se coloca un bloque de una pulgada por una pulgada de extremo a extremo en la mesa frente a ellos hasta que los bloques lleguen al final de la mesa. Luego, se inicia una segunda fila de bloques sobre la primera, y luego una tercera fila sobre la segunda, y así hasta que se construye una pared. Con cada exposición a un mensaje sexual, la pared se eleva más y más. Cuando los niños llegan a la pubertad, la pared será increíblemente alta. Los padres deben ayudar a sus hijos a comprender y darle sentido a esta pared.

Los padres deben brindar una base sólida de información y valores con respecto al comportamiento y las actitudes sexuales. Entonces, los niños estarán mejor preparados para controlar el flujo continuo de contenido no solicitado al que están expuestos a partir de los medios y los compañeros.

Si bien no siempre se puede controlar lo que verán, escucharán o harán sus hijos, puede tomar medidas preventivas al hablar y comunicarse con ellos de manera regular. ¿Cómo hacemos esto? Mire a sus hijos a los ojos, dígales que los ama, abra la boca y comience a hablar.

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